Sucede que es la sospecha la que trae problemas. La oscura, breve sospecha (aunque probablemente infundada o equivocada, pero qué más les da eso a las sospechas) de que encajarías exactamente
no con la que quiero ser
no con la que pretendo
ni "debería"
ni con la que me gustaría
o parezco ser
Sino con la que soy.
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
domingo, 17 de julio de 2016
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