Me cansa el torbellino
Me agota
Y algunas noches, como hoy,
no se por qué, pienso en tu pecho
Pienso en acurrucarme ahí
como una paloma que encuentra de pronto
un nido vacío en la oscuridad
Me invade entonces una sensación de sosiego
De paz
Si vos quisieras
dejarme
Si yo pudiera descansar ahí
aunque fuera unos momentos apenas
de todo, de tanto
"Cinco minutos", te digo en mi sueño despierta
"Dame cinco minutos que no existan
y que sean todo lo que hay"
Tus manos, mis plumas
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
jueves, 21 de julio de 2016
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