Hay gente que con solo abrir la boca
llega hasta todos los límites del alma
Fragmento de "Gente necesaria", de Hamlet Lima Quintana
Su voz toca fibras escondidas; fibras que ignoro incluso. Su voz es mía, soy yo, es nosotras. Su voz es hogar y pan y viento.
Su voz se quiebra mientras me recita el poema de Hamlet Lima Quintana ("vos ya sabes cuál es, pero igual te lo quiero decir porque para mi sos eso y mucho más "), y me abriga y me abraza y me rompe y lloro.
Lloro porque lloro, porque no hay nada más que hacer cuando la maravilla desborda y la vida es tan puta y tan fuerte y tanta.
Lloro porque existe todo al mismo tiempo, porque uno es una mierda y es una gloria y ella pisa el suelo de algun lugar e igual me quiere. Lloro porque no se puede, no se puede tanto. No se puede tener tanta suerte de existir, de coincidir aunque no importe, de que el Mundo y el Tiempo sea ésto que es donde ni existimos ni importamos y a la vez seamos tan luz, tan resumen, tan intensa, insignificante, grandiosamente. Como un colibrí.
Su voz se quiebra mientras me recita el poema de Hamlet Lima Quintana ("vos ya sabes cuál es, pero igual te lo quiero decir porque para mi sos eso y mucho más "), y me abriga y me abraza y me rompe y lloro.
Lloro porque lloro, porque no hay nada más que hacer cuando la maravilla desborda y la vida es tan puta y tan fuerte y tanta.
Lloro porque existe todo al mismo tiempo, porque uno es una mierda y es una gloria y ella pisa el suelo de algun lugar e igual me quiere. Lloro porque no se puede, no se puede tanto. No se puede tener tanta suerte de existir, de coincidir aunque no importe, de que el Mundo y el Tiempo sea ésto que es donde ni existimos ni importamos y a la vez seamos tan luz, tan resumen, tan intensa, insignificante, grandiosamente. Como un colibrí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario