miércoles, 25 de marzo de 2015

martes, 24 de marzo de 2015

Segismunda

Este sueño,  cuándo terminó?. Cuál era?. Qué soñaba,  yo?. Y yo, soñante, quién era?.
Es ésto despertar realmente?. De qué narcótica realidad he salido,  para entrar adónde? .
Aquí,  paso tras paso, alguien camina. Se hunde el pasto, se quiebra el suelo, se mueve el aire. Qué será éste mundo,  éste camino,  éste caminante? . Cómo saber si ahora mismo no estoy soñando de nuevo,  una vez más (pero qué sueños o qué pesadillas de qué mente, tras qué ojos cerrados?), y dónde despertaré esta vez, a qué segundo irrepetible?


jueves, 19 de marzo de 2015

Es ruin, aunque la quieras.  Aunque la ames, lo es. Y manipuladora, aunque inocente. Quiero decir, que no se tiene conciencia de serlo;  que es sencillamente algo aprendido, algo que ha mamado y no puede evitar, como una mano deforme.
También es divertida y culta, aunque a veces cuando la mirás mientras se lo decís se desdibuja, como si le echaras agua encima, como si tus palabras la disolvieran, la hicieran mentira.
Aparte es valiente y buena. Aunque te haga mucho daño,  aunque no te cuide y sea caprichosa y tirana. Sos tan bueno que igual ves bondad en el modo cobarde que tiene de tratarte y tan valiente que igual ves valentía en su maldad.
También sabe ser dulce. Es una extremidad en si misma,  o todas las extremidades. No existe en élla la mesura ni el equilibrio y se la pasa hablando del tema sólo para disimularlo.
No te ama. No ha sabido amarte, me decís señalándomela. Ella no dice nada porque es una imagen,  apenas, un reflejo que nace de tus ojos.
Aún así,  duda y duele. Aún así,  duplicada, refleja, cóncava, siente pena de que su amor haya sido tan poco, para vos, cuando ha sido a la vez todo lo que tenía para darte. No sabe ser más.
No sé ser más.
Asique lo agarro del marco que te hace sangrar las manos y, como un látigo,  lo doy contra el suelo. El espejo que sostenés frente a mi, tu mirada, se rompe en mil pedazos. No me ves. Aún así,  no me ves.
No. Tampoco soy ésa. Ninguna de éllas.
Mis pasos, aunque no los oigas, hacen crujir los cristales al salir.



lunes, 16 de marzo de 2015

Ya todo se desdibuja. Ya todo manchón de colores oscuros,  profundos.
Ya todo lejos, ya todo. Ya todo ayer, ficción, sueño pesado, narcótico.
La irrealidad se expande como la noche sobre las cosas. Como el agua, las empapa, lenta, constante, implacable.
Quedás lejos,  quedo lejos.  De mi,  de todo. De esto que ha sido vaya a saber uno qué cosa.
De ésto que también será parte de mi al mirar hacia atrás.



sábado, 14 de marzo de 2015

No hay en esta quietud asidero posible. En esta enajenación,  en esta muerte. La materia se vuelve lejana y salobre.
De los libros y las plantas se ha evaporado el agua: el mundo es seco y se quiebra como una cáscara pulverizada, como una hoja de ginko muerta. En la boca, pasta verde, pegajosa. Escarabajos negros en los ojos,  dentro de los párpados,  buscando luz que no hay.
Creo saber qué había sido. Recuerdo un mundo lejano,  una lejana idea de sentido,  de orden.
Por las orejas me reptan gusanos rosados, gordos. De mi boca salen enjambres de moscas enormes, ruidosas,  peludas.
Aquello que supe creer se ha podrido en mi.
Soy la carne que corroen mis sueños.




viernes, 13 de marzo de 2015

Presagio

Dirás,  en fin, cosas inútiles. Que el amarillo vuela por sobre los tejados yermos, que los trenes son escuelas podridas,  que el asco tiene siempre violetas las sienes. Diré, en fin, cosas vacías.  Que el cielo es un clavo oxidado,  que los perros me llaman desde el fuego,  que la luz, la de siempre, ha claudicado.
Dejaremos sin peso los andamios
Trabajaremos con el ácido y la fiebre
Seremos,  en fin, los dos extraños
hasta que un segundo exista
—y no exista más que ese segundo—
en que el Silencio nos funde
y nos funda



Te has mirado alguna vez largamente a los ojos?. En el espejo, digo.  Desnudo, por ejemplo,  aunque no hace falta, pero es más. .. teatral,  si se quiere. Ahí donde "teatral" no es falso sino mas bien dramático, humano en tanto enmascarado.  En cualquier caso,  mirarse a los ojos. Honda, profunda,  largamente.
Llevo todo el fin de semana haciéndolo.  Es curioso: no me reconozco. Algo ha cambiado.
Anoche me asusté,  incluso. Se ve que empiezo a mirarme con menos miedo, y por eso me asusto: porque me escondo menos. Porque ya es mi naturaleza más cierta la que sale a mirarme como se mira a los extraños, que es, después de todo, lo que soy para mi misma.
Anoche, desnuda en un espejo ajeno, en un espejo donde son otros los otros que ahí se pierden, se duplican, se mienten, me vi una mirada...antigua. Atávica. Negra de cueva negra donde se comen  a mordiscos sangrantes vísceras crudas. Me sonrió.  La mirada,  con mi susto, me sonrió,  macabramente divertida. O le sonrió a la que la miraba, que también era ella misma. O vaya a saber a quién quién hizo tal cosa. Da igual.
Me sentí victoriosa. Me entendés si te lo digo?(me entenderías,  si lo hiciera? ). Sentí que me ganaba algo, que superaba un escollo autoimpuesto (digamos, la pretensión de pureza, la obligación de bondad,  la necesidad de coherencia, civilidad, católicaapostólicaromana, etcétera),  que me asomaba minimamente a una zona inexplorada del universo que soy, contra lo que había estado intentando hasta entonces,  lo supiera o no, creyera que lo hacía anteriormente o no. Fue raro.
Pero igual de raro fue que, seguido a la fascinación que me produje, lo primero que pensara,  que viera, fuera tu imagen en la misma situación.  Y esta pregunta.  La pregunta: te has mirado alguna vez largamente a los ojos?