Ourense, Vigo, Barcelona, Madrid, Santiago, el mar, los niños, las charlas vivas, la noche quieta, el té rojo, los abrazos, la fuente de Neptuno y no de las Nereidas, almendros, Mediterráneo, las Cíes, las Catedrales, las palabras de antes, la lluvia verde, Rembrandt y El Bosco que no, calles góticas y ella en todas, murallas sepia...
Drexler canta siempre "brisa del mar, llevame hasta mi casa" mientras el tren, eterno, va
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
jueves, 28 de julio de 2016
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