sábado, 2 de julio de 2016

Los cencerros de las vacas que pastan fuera llenan el aire de sonidos ocres.
Yo pongo el ajo en el aceite de oliva y después el jamón y después los huevos; un poco de pimienta y acabé con mis provisones pero qué importa: suena El témpano de nuevo y antes Astor y antes Norah Jones y yo bailo apenas mientras muevo la cuchara de madera y el huevo cuaja y cae la tarde y pienso que todo me parece hermoso y cómo es que me había olvidado yo de esta alegre paz.
"Lo único que le falta a ésto es el vino". Me olvidé de comprarlo. "Bueno, y sus manos ".  Me sonrío. Me detengo, serena. "Bueno, como falta, falta, no hacen...pero no estarían de más "
Ceno a oscuras, luminosa, para sentir mejor la comida.

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