viernes, 3 de junio de 2016

Sueño que sueño. Me despierto y no estoy segura de haberme despertado.
Sueño que sueño que sueño y la cosa se torna pegajosa, angustiante: no sé quién sueña, no sé dónde estoy.
Sólo sé que el que está ahí, en cada capa del sueño, sos vos; una leve película transparente que lo traspasa, lo hilvana. Creo que eso es lo peor de todo: no es que te vea, es que te sé ahí. 

No sé para qué, pero todo en mí te llama.




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