Como con la rosa de Paracelso
guardo mi secreto
Sólo yo sé la verdad
porque sólo yo sé
lo que he sentido
Entonces, feroz, en la oscuridad
blando mi victoria
Agito la rosa viva entre mis manos
y en la soledad más descarnada
mas brutal
más absoluta
saboreo lo que nunca sabrás
aunque te golpee en la frente
aunque todo en mí te lo haya dicho
Me deleito de saber
de saber aunque nadie sepa,
aunque nadie vaya a saberlo nunca
Dan igual los otros ojos
las otra vidas, los otros:
yo lo sé
Yo lo sé y, frenética, extasiada
te lo grito en silencio con furor
con furia
rebosante de victoria privada, intima, incomunicable
Es entonces
es entonces, cuando te lo grito
que sé que fallo
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
jueves, 2 de junio de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario