miércoles, 8 de junio de 2016


                                                            (...)pues sabe, que a la vuelta de la esquina,
                                                                           hay gente que es así, tan necesaria.

                                                                                                Hamlet Lima Quintana

Quedamos a comer, pero no llego, asi que él sube hasta la estación. Apenas sirven la comida le doy los pepinos que no me gustan y él me convida de su queso porque sabe que me encanta; me pide que no fume tanto, nos reímos de esos chistes tontos que a nadie más le hacen gracia; compartimos descubrimientos como si fueran pétalos.
"Me tengo que ir, mi niña"; nos abrazamos largo y se va a trabajar.
Me deja un tupper con la comida que habia cocinado para que comamos "así cenas cuando llegues". Hasta pan me trajo
Yo tengo todavía unos minutos antes de que salga el autobús,  así que me quedo sentada y lo miro irse en todo el sol: cada tres pasos se da la vuelta, me sonríe y sigue caminando. A los cinco minutos me manda un mensaje:"sigo mirando, pero ya no te veo"; me río  (sé que se reía al escribirlo). Me dice, como cuando nos conocimos, que tengo algo de bruja pero que todavía no me di cuenta.

Hay días así. Días en que lo único que cabe, lo único justo, es el agradecimiento.

No hay comentarios: