Descargamos las bandejas a la velocidad de la luz, automáticamente. No sé qué me dice y no sé qué le respondo como un acto reflejo, pero de pronto noto que se queda quieto y levanto la vista: está parado con los platos sucios en la mano y me mira con una extraña mezcla de susto y placer, y me dice sonriendo: "qué humor negrísimo tienes"
Y yo sonrío porque me gusta,a veces me gusta no ser capaz de disimular
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
viernes, 24 de junio de 2016
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