Hablar de las cosas del mundo
como si se dijera realmente algo
como si las palabras, los fonemas, las voces,
las silabas, los colores, el aliento
pudieran atrapar al monstruo esquivo
puro, feroz, descomunal
que habita dentro o del otro lado
fuera de si o de la luz
Tocar la cancioncita de la palabra
Orfeo y Cerbero y dormirse
descender entonces al infierno
y a veces, muchas
quedarse ahí.
Yo quiero apuñalar al Can
quiero comerme la cítara
y vomitar silencio azul
Ríos de silencio donde las voces
no mienten palabras
donde el sentido
no se crea a si mismo
donde la corriente lírica me lleve
hacia una orilla donde por fin
por fin
descansar de las palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario