martes, 14 de julio de 2015

Aquí sentí un dia, mirando de su mano el fulgor del sol en el lago del Retiro, que cada cosa estaba en su lugar; que eso era el Ahora absoluto y yo estaba viva en él.
Aquí cultivé patatas, hice leña, conocí la flor del almendro y lloré la muerte de mi padre.
Aquí duermo con un niño que me pide que lo abrace para no tener pesadillas.
Aquí descubrí los mil vibrantes matices de la palabra "distancia".
Aquí me echan de los trabajos, me dicen que no tengo derechos porque no soy de aquí, me celebran, me abrazan, me cobijan, me ayudan.
Aquí fumo tabaco de pipa, tomo vino tinto y aprendo a comer pescado y azafrán.
Aquí me abrazo a mi hermano, descubro que tengo una gran capacidad de adaptación y de equivocación.
Aquí miro el cielo y desconozco las constelaciones. Sólo la estrella polar, buena, me habla con enigmas de la Cruz del sur.
Aquí perdí lo que aquí me trajo, y busco aquí lo que aquí me hace seguir.
Aquí digo "aquí ", y "coger" y "pues" y los amigos se ríen cuando me escuchan.
Aquí las piedras de siglos me encuentran por las calles y me devuelven la maravilla y el horror de lo efímero.
Aquí me senté en el broquel de un pozo de agua que mojaba la sed de los pastores y su ganado.
Aquí deseo con violencia nueva y desconcertante la piel de un hombre fuera de todo plan y toda historia.
Aquí me proponen cuidar caballos, abrir bares, vender cupones o hacer socios para una ONG. Aquí miento que soy camarera y trabajo de ello rompiendo platos y miedos.
Aquí entiendo "Mediterráneo" y "Vientos del pueblo"; la Alhambra que Borges oyó. La añoranza de los viejos de mi barrio por Galicia.
Aquí soy. De momento. Aunque siga sin saber qué exactamente.

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