Me maravilla mi cuerpo,
este campo de batalla
de tantas guerras
Esta agua en que fluyen
tantas memorias
Esta carne que pare
tantas caricias
Este reflejo que mira
tantas luces
Esta hierba que muerde
tantos vientos
Este piel que tus manos desnudaron
Estos pies que anduvieron por tu tiempo
Estas manos confundidas con tu pelo
Esta boca que se abría a tu aliento
Este pelo rebelde, incomprendido
que se soltaba para vos
Esta cosa física, palpable
que se mueve sólo por lo invisible;
por fuerzas ciclónicas, sutiles
Esto animado por lo incorpóreo:
la voluntad, el deseo, las creencias,
los miedos, las interpretaciones, las ideas...
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
jueves, 22 de octubre de 2015
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