lunes, 26 de octubre de 2015

Capaces

En medio del horror
una mano anónima
rota también
también sola
se estira
para dar cobijo
a otra mano
que tiembla más que élla.
Porque sí, porque puede.
Es sólo un segundo,
de los miles de millones
de todos los tiempos
de todos los universos posibles;
Un mínimo segundo:
Nada salva
Nada evita
Nadie se entera de su existencia:
No modifica realidades
No cambia el rumbo de un país
No quita el hambre
Ni previene la matanza
Ni sana la mente del pedófilo
Ni corta el espanto de la cadena
Ni devuelve la inocencia al niño violado
Ni cura la carne enferma
Ni sana el dolor de la pérdida
No devuelve la dignidad al maltratado
Ni convierte en honrado lo infame
No cuida lo sagrado del cuerpo mancillado
Ni despedaza la traición
Ni desarticula la violencia
No resuelve la injusticia
Ni quita el cuchillo de la carne abierta
No transparenta las mentiras
Ni colma las ansias de amor
Ni encuentra a los perdidos
Ni detiene la bala asesina
Ni explica la crueldad
Ni amaina la soledad

No hace que dejemos de ser Hombres,
sino, mas bien,
todo lo contrario.

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