Es magnético. El vacío es magnético.
Ellos hablan y ríen y hablan y hablan y se mueven y beben y se tocan la cara al reír y sudan y hablan. Por qué hablan?. De qué hablan?. No lo sé. No lo entiendo. No me importa tampoco. Yo sólo miro, ciega, el vacío que se abre crudo, que me estalla con lentitud de humo en la cara y me llama y me mira y me hipnotiza y me habla, me habla, me habla
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
viernes, 8 de abril de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario