No el ojo ni la cosa vista, sin la mirada
No el pulmón ni el aire, sino la respiración
No la piel propia ni la ajena, sino el contacto
No las cuerdas vocales ni las palabras, sino la voz
No el oído ni el sonido, sino la vibración
No yo ni el otro, sino lo que Es
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
sábado, 19 de diciembre de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario