domingo, 15 de noviembre de 2015

Teoría de cuerdas

Me seduce la idea. Me divierte como si me robara un caramelo y me río secreta, como siempre, cada vez que se me cruza por la cabeza mientras viajo en autobús, cocino patatas o me enjuago el pelo.
Once dimensiones, membranas invisibles, mundos invadvertidos y superpuestos: todo teoría, dicen algunos; ciencia ficción y no ciencia, dicen otros. A mi me da un poco igual, me confieso. Yo apenas me entretengo imaginando que los sueños, las cosas que imagino, las conversaciones que tengo con nadie, los abrazos que le doy muy lentamente podrían ser algo que tenga entidad real en otra realidad que no advierto.
Y si fueran manifestaciones de otras dimensiones?y si eso que "vemos" en los sueños (despiertos y dormidos) fuera real en otro lugar y se colara en esta dimensión a través de vibraciones sutiles y etéreas que, torpes, apenas identificamos con actividad cerebral residual?
(y si hubiera un lugar donde, al contrario que aquí, vivo más de lo que imagino?)

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