—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
Tal vez sea eso lo que debo aprender, lo que he venido a aprender, lo que estoy aprendiendo: a perder con la frente en alto y los ojos bien abiertos.
Publicar un comentario
No hay comentarios:
Publicar un comentario