jueves, 24 de noviembre de 2016

Se ríe, porque cuando no sabe qué decir, se ríe. No sé si lo hubiera adivinado si no me lo hubiera dicho. Tal vez sí; pero me gusta más que me lo haya dicho.
Hablamos de la belleza y él, tan científico, tan académico, tan niño, se ríe y me pregunta, casi socrático -pero más malicioso- qué es eso, y yo le digo que no sé.
-Pero puedo decirte qué es bello, para mi. Bello es aquel momento en que al lado del lavavajillas inmenso y sucio me viste triste, y sin decirme  una  palabra me abrazaste, y al ratito empezaste a balancearte apenas y me tareareaste una canción de cuna
-Y cómo te acuerdas de eso?
-Por eso. Porque es bello. Bello, sobre todo, porque supiste que podías hacerlo. Porque apenas nos conocíamos pero no tuviste miedo, ni de mi, ni de vos.

No hay comentarios: