Me hipnotizan: todo deja de ser importante cuando paso por la ventana y ellos bailan y son olas y son seda y son viento.
Los filmo torpemente y se los mando a élla, porque siempre recuerdo cuando los veo que una vez hablamos de ese fenómeno y élla me dijo que parecía que había una mano invisible moviéndolos y yo le dije estúpidamente que sí, y que a Adam Smith se le había ocurrido el lugar menos poético del mundo para inventarse una mano invisible.
Desde entonces siempre que los veo pienso en élla, y en la música. Son un concierto de cámara. Son lo que mueve el mar. Ellos oyen el secreto sonido de un universo que ignoramos, y bailan. Me arroba esa perfección, ese fluir...quisiera tener más ojos para verlos más
No sé cuánto tiempo después de que le mando el vídeo sigo mirándolos. Sigo mientras ellos siguen. Sigo aunque me tenga que cambiar e irme porque me parece...no sé, el equivalente laico de un pecado, no mirarlos.
"Murmuración", le dicen al vuelo sincronizado de los estorninos. No puede haber forma más hermosa de decirle. Y "la hora mágica" le dicen a esa hora en que el sol ya se escondió y todavía hay luz pero las farolas del alumbrado público igual se encienden.
Ellos dejan de volar justo en ese momento, y yo recuerdo entonces que a él y a mi nos gustaba tanto esa hora que nos parecía injusto que no tuviera nombre, asique le pusimos uno que inventamos nosotros. Me voy a vestir recordándolo: "pukama".
Recuerdo también las veces en que al atardecer lo arrastré hasta el castillo del pueblo porque cuando sonaban las campanadas a mi me encantaba ver a aquellos no-estorninos salir de los agujeros que habían en las paredes, de sus nidos, y estamparse como un millón de estrellas fugaces negras contra el cielo ya violáceo, ya rojo, ya parido de sombras del día que se iba. Aquellos pájaros no volaban sincronizadamente, pero lo mismo me parecía maravilloso. Luego ya iba sola; ya no podía compartir con él ese asombro, ese silencio, esa maravilla que, aunque fuera la misma, ya no era un puente. A veces el significado cambia aunque todo siga siendo igual: es lo maravilloso y lo trágico del tiempo y la palabra
"Pukama.. .por qué le pusimos así?...no me acuerdo".
"Pukama.. .por qué le pusimos así?...no me acuerdo".
Recuerdo que la palabra me hacía pensar en el sol, y que luego de eso siempre me pregunté si los pájaros, cuando vuelan así, presagian la noche o el agua. "Porque la noche es de agua, como la luna. Claro que los pájaros no son música sólo al atardecer, pero si no me doy cierta licencia poético/temporal se me termina el delirio"
En eso estoy, sonriéndome divertida mientras termino de abrocharme el abrigo, cuando voy a salir y vuelvo a mirar por la ventana. Diluvia.
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