Sobre el agua quieta se inclinaba un árbol verdeado de musgo. Su reflejo perfecto, una "v" exacta desde mi punto de vista, me estaqueó el andar y me soltó la idea: y si en el fresco de la creación de Miguel Ángel en Capilla Sixtina el espacio que hay entre el dedo de dios y el de Adán fuera un doble espejo?
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