jueves, 14 de enero de 2016

Todo se pierde y yo necesito hablarte porque tengo la sensación de que hay cosas que podés entender. Todo se pierde y vos decís, vos dijiste que no sabemos cómo.  Y yo si sé, o creo que sé, pero no importa. No importa.  Lo único que importa es poder hablar de eso, o no hablar pero saber, o no saber pero que exista la posibilidad de que plantearlo tenga sentido y sea puente y diga algo distinto de lo que dicen las palabras, que constituya un puente entre todo eso que sos y que se lo pregunta y todo eso que soy que también,  porque entonces, entonces, recién entonces las cosas cobran sentido: porque hay algo que es, que sos, que soy, que puede preguntarse o dolerse o desesperarse por esas cosas. Entonces lo que nos mata también nos hace nacer; entonces la muerte no existe más  que como un signo de Vida.


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