lunes, 4 de enero de 2016

Despertarme y dudar por un segundo si me quedé sorda, porque no escucho el viento. Entender. Abrir la cortina de la habitación y ver el mundo mullido.
Empezar el dia oyéndome decir "el silencio de la nieve también es blanco". Sonreírle a los copos del cristal.

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