jueves, 4 de junio de 2015

Decir

Esa noche de la revelación, del ridículo y el dolor; del hemisferio norte y los patios con luna. De  costrines, de horas de alfombra, recuerdos y novedades. De silencios, de susurros, de oscuridad, campanadas y rocío que unen.
Esa noche me sentí más real de lo que me había sentido en mucho tiempo.

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