martes, 21 de abril de 2015

dijo Lilith

En la práctica no te seré difícil. Seré dócil, maleable, simple, femenina, educada, sutil,  cándida, malévola,  seductora,  inocente.  Un cliché en toda regla. Hasta puta puedo ser, si sos un poco idiota.
Pero será otro el ámbito de conquista, si existiera tal cosa. Deberás ser intérprete, traductor,  poeta, para entrar en esta tierra.
Decirme, oírme, verme, tenerme en la boca, respirarme, absorberme, escribirme, lamerme, llamarme, hacerme sonar...eso será fácil. Lo prometo.
Lo difícil,  querido, será lo importante, lo único importante de todo lo que existe: el significado. Porque seré una palabra.
Ese será el único logro verdadero a que puedas aspirar: cuál es mi raíz,  mi etimología, mi nombre. Qué dicen en lo hondo -qué gutural secreto ostentan- mis gestos y mis axilas, mis miradas y mi sexo, los gritos que me arranques. De dónde viene lo que soy,  quién lo nombra al nombrarme, por qué,  acaso, pronuncio mal la Vida; qué idioma me guarda. Ganarme será desentrañarme, traducirme, darle entidad al aire que respiro, reconocerte en el fondo mismo del reflejo tembloroso de mi saliva.
Cuando traspases el sonido y la carne, la cadencia de la voz y la gramática. ..entonces habrás llegado tierra adentro,  habrás destruído el mapa pisando la tierra negra, fecunda, con los pies desnudos y vivos como rayos que caen en la tormenta.
Entonces,  recién entonces, me nombrarás en la luz, y podrás paladearme, conocerme, tocarme realmente.


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