sábado, 14 de enero de 2017

Y si la palabra fuera como el sistema de Cioran?Y si el límite del concepto, las paredes del símbolo que pretenede dar sentido y coherencia fuer la misma condenación del significado; si lo bastardeara, lo ajara manoséandolo, cercenando con duras planchas de metal herrumbrado algo que palpita dentro, algo que sangra y se transforma, algo que es como el aire y se espirala en el espacio amplio de la no-palabra?. Cómo prescindir de la palabra?

El mundo de los hombres se construye con símbolos que lo aplastan. El hombre mismo es un signo que muere bajo su estructura. Y es también el único que puede escapar de eso.

Tal vez (tal vez) muriendo voluntariamente bajo sí mismo, para llegar a ser lo que Es: una nada que baila.



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