Me preguntan si puedo trabajar hoy a la noche; anoche no dormí nada y hoy, sobre las 23, ellas estarán en la playa con sus cenizas.
Yo quería estar quieta en el viento. Yo quería la noche y el viento que es el mismo, como el mar; sostener desde aquí el hilo invisible y soltarlo, pero digo que sí. Voy a estar sirviendo copas mientras sus cenizas se disuelven en el aire salado.
Yo quería estar quieta en el viento. Yo quería la noche y el viento que es el mismo, como el mar; sostener desde aquí el hilo invisible y soltarlo, pero digo que sí. Voy a estar sirviendo copas mientras sus cenizas se disuelven en el aire salado.
"Bueno, la verdad es que tiene sentido", me oigo pensar de pronto, desde el completo absurdo de todo en el que estoy últimamente casi abrigada y que tanto me divierte; desde la idea que se me clavó hace unas semanas en el pecho de que los símbolos sólo sirven de verdad cuando se destruyen a si mismos.
Esto de lo efectiva que me resulta de un tiempo a esta parte la capacidad de autoconsuelo empieza a tornarse altamente sospechoso; todo hay que decirlo.
Esto de lo efectiva que me resulta de un tiempo a esta parte la capacidad de autoconsuelo empieza a tornarse altamente sospechoso; todo hay que decirlo.
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