Sol en Santiago. Milagro.
Nos sentamos en la plaza y, de la mano, disfrutamos en silencio.
No sé de qué hablábamos antes, antes del sol, antes de esta charla sin palabras, pero abro los ojos y la veo asentir levemente. Me río un poco ante la escena antes de preguntarle qué le pasa. Entonces abre los ojos apenas y me dice:
-Pensaba en que teníamos razón
-Razón? Quiénes?
-Tu padre y yo
-Y eso?
-Me estaba acordando de que él me decía siempre: tenemos que hablar con esta chica. Yo creo que lee tanto, tanto, que piensa que la vida es...la vida es otra cosa...
Nos sentamos en la plaza y, de la mano, disfrutamos en silencio.
No sé de qué hablábamos antes, antes del sol, antes de esta charla sin palabras, pero abro los ojos y la veo asentir levemente. Me río un poco ante la escena antes de preguntarle qué le pasa. Entonces abre los ojos apenas y me dice:
-Pensaba en que teníamos razón
-Razón? Quiénes?
-Tu padre y yo
-Y eso?
-Me estaba acordando de que él me decía siempre: tenemos que hablar con esta chica. Yo creo que lee tanto, tanto, que piensa que la vida es...la vida es otra cosa...
Yo sonrío, le aprieto apenas la mano y vuelvo a cerrar los ojos.
(Sí. Tenían razón. Pero sólo en la última parte )
(Sí. Tenían razón. Pero sólo en la última parte )
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