No se puede ser esta abertura
Ellas me atacan, son perros rabiosos
que se hunden en mi o de mi salen
con los ojos abiertísimos y húmedos
venidas de todos los pastos y todos los tiempos
del recuerdo o la idea o la sensación
y me clavan la carne y la desgarran
y me comen los dientes y me desnudan
y me dejan ahi, desarmada,
en el medio de cualquier segundo, de cualquier gota que cae del grifo mal cerrado
vertiendo la saliva de mi mirada en la luz de un ficus seco
No se puede ser esta abertura
Algo ha de cauterizarme
Las palabras son microbios que me colonizan
Salen de todos lados
De todos
No se puede con tanto todo el tiempo
—¿Estabas, pues, tan triste el día de las 43 veces? El Principito no respondió. Antoine de Saint-Exupèry
lunes, 28 de marzo de 2016
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